escogeré el día más gris
me comeré unas sopitas de arsénico
quizá será quizá demasiado triste
quizá será quizá demasiado tétrico
pero es que tengo
vocación de suicida
abriré la tapa de la cajita
más peluda que nunca veré la araña
como sube por mi brazo la amiga rara
como me pica y me sale un chorrito de sangre
y es que tengo
vocación de suicida
contra la pared tan tentadora tan dura
tomaré carrerilla para abrirme el cráneo
que se espachurrará como una pera madura
cuando vuelva a correr y me vuelva a tirar
y es que tengo
vocación de suicida
y ya puestos y a la desesperada
me arrojaré como un loco desde un séptimo piso
medio desnudo con la piel con un frío
desnudito y con una gran sonrisa agradecido
pero al vuelo lloraré por ti
y por otros desastres que no sabe nadie
seguro que dirán que es para llamar la atención
en el fondo no era tanta su vocación.